Veronica persica

La belleza de lo pequeño.

Es de las primeras flores que anuncian la primavera en Madrid. Pequeñas, diminutas, de menos de un centímetro, apenas asoman entre la hierba, y en los sitios donde abundan es imposible no pisarlas al caminar. Hay que echar el cuerpo a tierra para disfrutar de su belleza sencilla, elegante y pura.


Comentarios

  1. No veía una de esas desde que era pequeña y jugaba en el jardín de mi abuela, cuestión de tamaños supongo.

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